Historia de la cerveza

Orígenes milenarios
: El historiador griego Heródoto acreditó a los egipcios la confección de la primera cerveza. Se conoce, a su vez, que los hindúes y los chinos también producían cerveza en épocas de antaño. Sin embargo, recientes descubrimientos evidencian que los primeros en ingerir este líquido dorado fueron los mesopotámicos y los sumerios alrededor del 10.000 A.C.

También en América podemos encontrar un predecesor de esta bebida. Los amerindios cultivaban el maíz en México hace más de siete mil años. A ciencia cierta, nadie puede precisar cuándo comenzaron a fermentar este grano, pero lo que sí se sabe es que cuando Colón llegó a América, los indígenas le ofrecieron una bebida fermentada elaborada a base de maíz. En las cartas de viaje que nos legó este marino, se puede leer que esta bebida era muy parecida a la cerveza de Inglaterra, lo cual significaba un gran elogio en aquella época. A pesar de que no se tenga certeza de quién comenzó con esta tradición milenaria, la realidad es que la cerveza ha estado con nosotros por centenares de años.

Huellas del pasado
La cerveza pudo haber sido el primer producto sedentario confeccionado por los colonos de la Mesopotamia y Sumeria 10.000 años A.C., con alto contenido nutritivo, fácil de almacenar, transportar y conservar.

La evidencia demuestra que luego de que los sumerios desarrollaran la escritura cuneiforme, primer lenguaje escrito (4.000 A.C.), comenzaron a escribir detalladas y sofisticadas instrucciones de la producción de cerveza. Estos textos sugerían que la técnica implementada había sido establecida y perfeccionada a lo largo de un extenso período de tiempo.

La cerveza de antaño poseía mayor valor nutritivo que el pan y era más segura que el agua. Una tabla de arcilla del año 6.000 A.C. retrata a un grupo de personas bebiendo de un recipiente hondo con pajillas de caña. Dos mil años más tarde, ciertos documentos sumerios describen la ingesta de cerveza exactamente de la misma manera.

Es en la región del Medio Oriente en donde se han encontrado las pruebas más contundentes acerca de los orígenes de la cerveza moderna. En Egipto, en los comienzos, la cerveza se elaboraba a base de trigo. Posteriormente, los egipcios notaron que la cebada era un cereal más apropiado.

Hasta hace poco los arqueólogos creían que el primer producto que engendró la sociedad agraria había sido el pan. Todos ellos están de acuerdo en que el primer grano sembrado fue la cebada, sin embargo, no se han puesto de acuerdo en el uso que se le dio.
El Código de Hamurabi, 1760 AC, ya establecía normas precisas para la fabricación y venta de cerveza, tal importancia llegó a alcanzar el producto en Mesopotamia.


Cronología
La cerveza se difundió en el continente europeo durante la expansión del Imperio Romano. A su caída, la iglesia católica concentró gran parte del poderío de la época, la cual se conoce como la Edad Media. La vida urbana de esta época giraba en torno a las abadías, monasterios y conventos, los cuales tuvieron vital participación en la elaboración, el perfeccionamiento y la popularidad de la cerveza. Su aporte más valioso fue la incorporación del lúpulo en su elaboración, que pasó a sustituir a una gran cantidad de hierbas.
El clima del norte de Europa, incluyendo a Inglaterra, era frío y más propicio para el cultivo de la cebada y la conservación de la bebida. Esto explica por qué en esta región la cerveza se transformó en un condimento esencial en sus dietas y era comúnmente apodada ‘pan líquido’. Las grandes potencias cerveceras se consolidaron en esta zona.

En el año 1040 surgió la cervecería comercial más antigua del mundo, en la Abadía Wiehenstephan, en Baviera (hoy llamada la cuna de la cerveza), en Alemania. A ella le siguieron infinidad de otras cervecerías, las cuales demuestran la importancia económica de la industria ya desde aquellos tiempos.

La llegada de la cerveza como producto comercial a América Latina fue tardía debido a las medidas proteccionistas que España imponía a sus colonias. La primera cervecería de Nuevo Mundo se estableció en México, en 1542, construida por don Alfonso de Herrera y autorizada por el Rey Carlos V. Las escasas referencias históricas que se tienen al respecto dejan traslucir que la cervecería prosperó notablemente. Sin embargo, no existen datos concretos que aclaren las causas que determinaron su ocaso.

El siglo XIX trajo un nuevo apogeo para la industria. Sin dejar de ser un verdadero arte, se incorporaron la técnica y los nuevos conocimientos científicos en su elaboración.

América Latina no fue ajena a todo este proceso, y se comenzaron a construir las bases de una de las industrias más importantes, no sólo de esta región, sino del mundo entero. Con un mercado interno que hizo de la cerveza una de las bebidas de mayor aceptación y con un producto de calidad sobresaliente, la región se transformó en una zona de producción de categoría internacional con gran auge económico y social.